Bueno, no te pongas tonto. ¿A quién se le ocurre intentar hacer de vientre con un burro tan cachondo cerca? Si el asno de la película Shrek parece un angelito al lado de este solípedo plasta que no reacciona ante el no te pongas tonto. Luego, cualquiera intenta convencer al burro diciéndole: no te pongas tonto. En el video no se ve -que nadie piense mal, no se trajina al granjero, hombre-, pero el hombre no se levanta del suelo con las manos limpias, precisamente.
Es que algunos ven más allá de sus ojos… que no, chico, no te pongas tonto.

Venga, grandullón, no te resistas.