Las imágenes que veremos hoy no tienen desperdicio. Tanto el primer video del post como el segundo son impactantes. Cada una con su estilo, pero incitan a bailes poco tradicionales y, para más de uno o una, arriesgados. Vayamos pensado a qué discotecas o pubs acudir, al igual que se plantea la iguana de la imagen, porque los tiempos han cambiado… y de qué forma.

Colage, ¿Vamos a la disco?
El baile de mi loco. Parece que no contenta la gente con lucirse en bailes individuales, ahora deciden danzar como cabritos dentro de un cercado. Qué espasmos, qué forma de desencajarse la cadera, el hombro, las rodillas. Y es que lo dan todo, ¿eh? Ya no estamos ante el baile de mi loco o de tu loco, estamos ante el baile de los locos. Como para intentar pasar por medio del exaltado gentío. ¿Qué comerá esta gente? Más que nada por evitar el sitio, no sea que acabe desnudo y al trote por la calle.
Atención, ¿qué hace el de la mochila en el suelo? Este no es el baile de mi loco. ¿Acaso piensa que es una uva con denominación de origen que debe ser pisoteada para extraerle el jugo? ¿Y el que decide atarse el cordón de la bota? Y la del bikini, el del albornoz… pero ¿de dónde sale esta gente? ¿Han hecho una versión nueva de alguien voló sobre el nido del cuco? Se nota que hay mucha tensión acumulada. Como en este segundo video. Aquí la tensión se libera de golpe y de qué forma. Deberían acompañar las escenas claves del video con un sonoro ¡toma!
Sin palabras. Debe ser la tensión del momento, pero podrían esperarse al momento del baile para desmayarse. Porque o una de dos, están emocionados en exceso por el momento o de verdad se les va la cabeza. Menudas envestidas con la cabeza… Y para baile donde los haya, el que finiquita el post de hoy. Sed felices, disfrutad del día y de esta obra de arte protagonizada por Gene Kelly. El baile de mi loco.
I’m singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feel
And I’m happy again
I’m laughing at clouds