Había una vez y colorín colorado. Las bodas, en la mayoría de los casos, son motivo de alegría (la mía lo fue y mucho, que para encontrar a alguien que me aguantara…). Pero la alegría es mayor cuando los invitados, en especial los amigos del novio y la novia, se involucran hasta este punto. Es ñoño, pero también bonito. Son de esas bodas… inolvidables. Y además de verdad. Hay cada uno… Por cierto, buscan en google un video del Circo del Sol (yo tuve la suerte de verlo actuar en Barcelona con la obra, Alegría), merece mucho, mucho, mucho la pena. Y lo dicho, había una vez y colorín colorado.

Aficionados de medio pelo... Aprended de los profesionales, aprended.
Esto está basado en el capítulo en el que se casan Jim y Pam en la serie The Office en las Cataratas del Niagara.