Angelito. Con amigos como estos, ¿quién necesita enemigos? Es algo cruel para el pobre chaval, el angelito, pero dentro de un tiempo lo recordarán con cariño y alardearán del viaje donde le dieron un susto de muerte al albóndiga del grupo, al angelito. Entonces se mirarán con melancolía recordando los años de juventud, y pensarán -algunos en alto y otros para sus adentros- que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y sí, el angelito también recordará esos momentos. Ay, angelito, angelito.

¡Eh, tío, trátame con cariño! Menudo susto
ESPECTACULAR!!!