Lo tuyo tiene tela marinera. Estas bromitas son ideales para despejarte, si acabas de levantarte, o para fastidiarte la mañana, si no quieres ir dejando un rastro húmedo allá por donde pases. Con lo crueles que somos, más de uno tendría una excusa para llamarnos desde entonces el caracol. Lo tuyo tiene tela marinera. Hay que reconocer que la broma es algo pesadita, pero también luce más que el típico susto. Además, con la de ropa seca que habrán tenido que regalar en la tienda, más de uno habrá salido compensado. ¿Qué caritas ponían las cándidas señoras y señoritas? No daban crédito a lo que les estaba pasando. En el siguiente video ocurre lo mismo, pero las reacciones varían: asombro, risa, vergüenza ajena e, incluso, miedo. También, al igual que en la broma anterior de la cama de agua, las víctimas son en su mayoría del sexo femenino. Normal, lucen más que nosotros.
Lo tuyo tiene tela marinera. Menuda casa de masajes, ¿eh? Como la que hay cerca de mi trabajo; en la puerta pone solarium y… ni tomas rayos uva, ni dan masajes… Bueno, sí. Pero allí ves entrar sólo hombres y alguna que otra joven que lo que menos falta le hace es un masaje. Comentarios lascivos al margen, el relleno de paquete resulta excesivo; tal vez la idea era esa, buscar algo exagerado para llamar aún más la atención. Lo tuyo tiene tela marinera. ¡Qué bordes somos cuando crecemos! Aunque de pequeñitos… deja, deja. Lo que sí que tenemos es esa torpeza innata. En las edades tempranas se tiene más elasticidad, pero menos coordinación. Será por eso que nos damos más toñas, pero las consecuencias suelen ser menos dramáticas. Date una de estas a partir de los treinta y me cuentas…
El video también tiene un aliciente, y es la música. ¿Cuántas veces habré visto tocar esta canción a mi tía Cris? Ni lo sé. Ya lo decía mi hermana: lo tuyo tiene tela marinera. Como tampoco sé la de veces que me he sentado delante del piano, no tengo ni idea de tocar, para intentar reproducir el estribillo. Muchos la conoceréis por la escena de la película Big. Qué ternura transmiten los niños pequeños. Son joviales y frescos, como una mañana de primavera o una canción de Elton John cuando estaba en la cresta de la ola, mirado desde el punto de vista de lo creativo. Disfrutad de la vida, del sol… de la alegría. Pero recuerda: lo tuyo tiene tela marinera.

Lo tuyo tiene tela marinera...