Ñam, ñam. Golem contra dinosaurio. Que Dios me libre de las aguas bravas, que de las mansas me libro yo. En esta vida, la persona más inofensiva y débil puede esconder en su interior un verdadero yo mucho menos afable. Ñam, ñam. Aquí tenemos unos de esos cortos de animación bellos, pero difíciles de digerir. Ñam, ñam. Lo comento por lo controvertido de la interpretación; cada uno le saca la suya propia. Como Juan Palomo: yo me lo guiso,yo me lo como. Ñam, ñam.

Menudo pringao... Te hubiera ido bien un toque de magia.