¡Al agua patos! Toma ridículo, chaval. ¡Al agua patos! Todo sobrao, el pobre, explicando al respetable -la piscina estaba hasta la bandera, al menos por el borde- que si hará esto o lo otro, y coge y se marca una leche que lo flipas. Será albóndiga. ¡Al agua patos! Ya puede hacer mil saltos espectaculares que este será el que le lleve a la fama… dentro del ránking albóndiga. ¡Al agua patos!

Pardillo, fíjate bien y aprende de un profesional.