Él es Franck Ribery. Este tipo de bromas ya se habían visto antes, pero en esta ocasión hay una variante muy distinta. Él es Franck Ribery. Lo de un maniquí real en un escaparate que toma vida, no es algo nuevo. Lo que sí resulta novedoso y digno de admiración, es que un futbolista de primer nivel como él acceda gustoso a estas bromas, posando como un conejo despellejado en el escaparate de una carnicería, sin moverse, esperando a los curiosos para asustarlos. Gran futbolista y gran humor. Y sí, sí él es Franck Ribery.

No me mires así. Hay que alimentarse a tope para ser un campeón.