Hay quienes practican deporte y parece que, más que cuidarse, quieren terminar con su vida. Yo no puedo hablar mucho, siempre he sido un animal con esto del deporte: esguinces, muñecas rotas, roturas fibrilares, distensión de ligamentos, contusiones, hematomas… Vamos, que he llegado más de una vez a casa hecho un cromo. Pero, aún y todo, he intentado no alcanzar el nivel de quienes protagonizan los videos de hoy. Peligro de extinción.

Peligro de extinción.
Qué mejor que machacar la canasta del equipo contrario en un partido de baloncesto, ¿verdad? Pero como te pases, puedes terminar con el susodicho partido. Atención a la imagen, pone los pelos de punta ver cómo cae la canasta sobre el jugador y luego se hace añicos contra el suelo. Para haber tenido un disgusto. Y atención al cámara que, ni corto ni perezoso, sigue grabando como si nada.
Peligro de extinción. Si decidimos subirnos en un skate y cogernos a una cuerda atada a un coche en marcha, es fácil pronosticar lo que puede ocurrir, ¿no? Pues hay personas que no lo tienen claro del todo. La torta es monumental, con toda la jeta contra el suelo. Como monumental debió ser la factura tras pasar por el dentista. Si es que a la gente se le ocurre cada cosa… Peligro de extinción.
Peligro de extinción. Y lo mejor viene ahora, de verdad. Imaginad que quedáis con unos amigos fuertotes que os invitan a ir a pescar, pero sin cañas. Atención al trío de brutos que deciden pescar superpeces en aguas lodosas y con sus propios brazos. Así los llevan luego, llenos de heridas y mordeduras. Eso sí, con las gafas de sol y las gorras están monísimos. Menudos albóndigas en peligro de extinción.
Peligro de extinción. Hace falta un poco de sosiego y buena música para volver a la normalidad y alejarnos de tantos peligros. El deporte es para disfrutarlo, no para sufrir lesionarse (a mí me costó aprenderlo). Pero más vale tarde que nunca. Os dejo con un temazo. Sed felices y disfrutad del día. ¿O estás en peligro de extinción?