We are the champions, my friends

We are the champions, my good friends

We are the champions, my friends. La NBA ofrece el mejor baloncesto del mundo, y, por lo visto en las imágenes, también  se ofrece el mejor espectáculo desde las gradas. Lo que es capaz de hacer un tipo, alentado por todos los que le rodean, para evitar que anoten los jugadores del equipo contrario. Bueno, otra forma de marear al contrario sería haciéndole, por ejemplo, una tarta. We are the champions, my friends El primer video puede parecer algo raro -que lo es; menudo elemento… -, pero este segundo lo supera con creces. Una cosa es esquiar sobre agua o nieve, y otra muy distinta es hacerlo sobre una especie de lago de barro propulsado por la fuerza del brazo de una escavadora. Cómo se ríe la gente. We are the champions, my friends. Alguno debería gritar desde la orilla, al verlos volar por los aires, ¡albóndiga va!

We are the champions, my friends. Ni que estuvieran en las playas de California surfeando… Aunque, con la música apropiada de fondo, tal vez cambie la cosa. No obstante, la sensación de mancharte hasta las trancas con el barrito no resulta igual de gratificante. Los que necesitan poco para lanzarse empicados al momento friki son los chinos y los japoneses. We are the champions, my friends. ¡Cómo les va la guasa! Aquí tenemos la pareja friki del ping pong que representará a unos y otros. Sé que el video tiene sus añitos, pero algún nostálgico volverá a sonreir de nuevo al verlo. Como decía De Niro en aquella película… eres bueno, sí, tú eres bueno…

Lo que no invente esta gente. Miedo me dan. Hace poco los chinos superaron a los japoneses y se alzaron con el título de segunda potencia mundial tras Estados Unidos. Vienen al grito de: ¡We are the champions, my friends! ¿No tendremos que ir invirtiendo en estas tierras? Ellos lo han hecho durante años en las nuestras y no les ha ido tan mal. De hecho, más de uno conocemos a alguien que, de vez en cuando, se deja caer por China o que compra productos chinos. Algo ha cambiado, y algo cambiará. Dicen que cuando el cielo muestra gran cantidad de estrellas por la noche, podemos esperar un día soleado. ¿Habrá alguien allí? Yo me inclino a pensar que sí. La siguiente canción tiene unos cuantos añitos, pero no deja de ser una delicia. Disfrutad cada segundo del día. Y recordad que… We are the champions, my friends.

We are the champions, my friends

We are the champions, my friends.



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