Dame ritmo

Dame ritmo, venga, dame ritmo

Dame ritmo. Algunos disfrutan en la prueba, pero otros se les nota que sufren. Mirad las caras de los que sufren; si saben que lo hacen muy mal. Están esperando una inspiración divina. Sus caras piden a gritos: dame ritmo. Menos mal que el cachondeo dura un tiempo y luego se olvida… Bueno, jeje, eso era antes, porque ahora, con internet, las actuaciones estelares de los albóndigas más albóndigas pueden encontrarse por la red. Tened cuidado cuando os presentéis a un casting o, mejor, acedlo bien. Ya sabes, dame ritmo. De lo contrario sufriréis durante muuuucho tiempo la crueldad del público. Dame ritmo.

Dame ritmo

¡Quietos, quietos! He de inmortalizar estos momentos.



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