Decidido, no quiero ni oírte. En estos tres videos se agrupan algunas de las joyas que han podido disfrutar en Colombia. Esto demuestra que cosas bien y cosas mal se hacen en todas las partes del mundo.
Sigo pensando lo mismo: no quiero ni oírte. Además de los estilos musicales y la calidad de las voces -lo flipas en colores, jeje- también podemos disfrutar de las tendencias a la hora de elegir indumentaria.
Definitivamente, no quiero ni oírte. Y es que vivir de ilusión es gratis, y si es gratis está al alcance de todos. Su minuto de gloria, nuestro minuto de humor. Aquí hay para todos.

Qué actuaciones más animadas, ¿verdad, chicos?