Vaya, se murió por ocioso. Curiosa, distinta e inapropiada para los infantes, por supuesto. ¿Nos salió viciosillo el mamut, eh? Vivió a toda velocidad (como cantaba Barricada, ¡qué tiempos!). Y se murió por ocioso. Hace años que circula esta canción por ahí, pero merece la pena reservarle un hueco en la categoría de música. Más de un albóndiga, como yo, volverá a sonreir al escucharla. Esperemos que no debamos aplicarnos el cuento. Ya sabéis que, al final, se murió por ocioso.

Menudo colgado estaba hecho mi primo, ¿eh?