Imposible que vayan separadas. Más de uno debería aplicarse el cuento y revisar sus palabras antes de pronunciarlas. Si soltamos barbaridades, luego es difícil salir del paso. Más vale pensar bien lo que tengamos que decir, que pedir disculpas por soltar lo primero que nos viene en mente. Política, ética y moral.

Política, ética y moral.
La política quema, pero quema de verdad a las personas. cada uno puede pensar de una forma, pero lo malo es querer convencer al resto de que nuestra forma de pensar, nuestras ideas, son las buenas, las únicas y verdaderas. Luego pasa lo que pasa; decimos tal sarta de bobadas que no sabemos ni lo que decimos. Y, además, nos vemos capacitados para hablar como entendidos de campos que no dominamos: la economía, ciencia, etcétera. Que se dediquen a aprender más de política, ética y moral, y menos a darle a la lengua sin ton ni son.
Los buitres de la política (no todos, por supuesto; hay muchísimas excepciones) y su carnaza. Repugnante. Pero lo peor de todo, lo más rastrero y cobarde, es humillar a las personas que no piensan como nosotros, tergiversar sus palabras y dar una imagen de la misma absolutamente falsa y distorsionada. En pocas palabras: calumniar. Nuestras libertades terminan donde comienzan las del otro. Y los fundamendalismos están destinados al fracaso, a desaparecer.
Hay que disfrutar y dejarse de historias, que en esta vida todos estamos de paso. Aquí se viene y se va uno de igual manera. Seamos buena gente, disfrutemos, proporcionemos alegría y felicidad. Lo demás es demagogia barata. Política, ética y moral. Tal vez menos política, y más ética y moral. Disfrutad del día y de este temazo de Survivor: Eye of the Tiger. Política, ética y moral.