El péndulo. Primero desmostración, papi. Que si dejamos al niño aprendiendo las cosas por descubrimiento… lechón. El péndulo. Además, teniendo las imágenes como prueba, podemos observar que la figura del chavalín deja mucho que desear; vamos, que parece un barrilete. Y qué decir de su cerebro… ¿no ves que te la vas a dar contra el barco? Suéltate, Einstein, suéltate. Quién te manda hacer el péndulo.

Chaval, que no eres precisamente el hombre araña.