Estás preparado para lo bueno. Seguro que más de uno de vosotros ha soltado alguna palabrota -ya sé que sin querer- al ver la colección de golpes y caídas. Algunos parecen ganárselas a pulso. No obstante, siempre está el típico torpe que perjudica a terceros. Qué le vamos a hacer; así es la vida, para lo bueno y para lo malo. Estás preparado para lo bueno. El siguiente video, me parece una joya por las imágenes y la música, es un poco más difícil de digerir. Aquí las tortas son de las buenas. Ya no hablamos de me resbalo y caigo de bruces. Aquí, como el de la moto de nieve que vuela tal gavilán, los batacazos son de marca mayor. Hay que estar como una roca para aguantar. Las imágenes, compasadas con el tempo de la música, están secuenciadas con maestría y gusto. En definitiva, un buen trabajo. ¿Estás preparado para lo bueno?
Lo que no me gusta es el final. Lo del chaval que pasa de un trampolín a otro luce bastante, pero el video termina con la canción a medias y eso le resta calidad. Una pena, porque estaba de diez. Ya se sabe, esto depende de gustos. Unos opinan que algo puede ser maravilloso, mientras que otros pueden pensar que es lo peor que se han echado a la cara. Este último nos ofrece una de cal y otra de arena. ¿Estás preparado para lo bueno? Las imágenes son excelentes -me encanta el señor que lleva una tarta en la mano y cae en la piscina, arrastrando consigo la mesa-, pero la música no le hace justicia. Y qué manía con mezclar los churros con las porras; ¿por qué se adjuntan videos de sustos al final? No obstante, merece la pena. Bueno, ¿qué? Seguro que estás preparado para lo bueno.
¿Aún estás preparado para lo bueno? Menos mal que siempre intento adjuntar algún tema de los buenos al final de cada post. Si dependiera de la música que agregan algunos a sus videos, la llevaba clara. Tampoco me pondré demasiado exigente, todo sea que alguien se mosquee y termine por no poner más videos y decida tirar su ordenador al suelo. Y como todo en esta vida tiene un final, el de hoy lo protagonizan dos cracks de la música. Uno por su forma de sentirla, componerla y darle vida con el piano. Y el otro por la privilegiada voz que posee. Temazo: Georgia on my Mind. ¿Estás preparado para lo bueno?

Estas preparado para lo bueno.