Hazlo, por favor. Cuando el hambre aprieta… Pero y cuando lo que aprieta es el beber. Este mocete ha estado empinando al codo un buen rato (no hace falta ser un genio, creo que salta a la vista). Y necesita más, unos tragos de tintorro, por lo visto. Hazlo, por favor. Pero se encuentra con la dificultad de descorchar la botella. Como más vale maña que fuerza, y albóndiga que déspota, se lo curra con sus movimientos ortopédicos de borrachín y acaba triunfando. Hazlo, por favor.

¡Menuda cogorza has pillado, hijo! Anda, sube a dormir la mona.
sí, ríete del borrachín, pero es el único que consigue abrir la botella sin saca corchos. Yo ni sobria sabría hacerlo. Pobre colgao, eso sí, sólo le falta beber del zapato