La leche fortalece nuestros huesos cuando somos niños. Pero de adultos parece que preferimos otra forma de consumir la leche . Allá va una ración de golpes y tortazos al más puro estilo albóndiga. Debo reconocer que algunos duelen en el alma sin haberlos recibido personalmente (como el último mamporro del video en cuestión). Y el de las niñas que pelean por conducir el coche, si ya desde pequeñas van así… normal que se den la leche.

¡Yo es que con esta tropa me mondo!