Las mujeres me sorprenden cada día más. ¿Cómo decía esa antigua canción? ¡Ah, sí! Meneo por aquí, meneo por allá, y cuanto más meneo más gusto me da (vaya letrita, y tiene unos años el tema). Pues a lo que vamos… Como que gustito, gustito no veo yo que les haya dado mucho. Menudos guarrazos se meten estas cándidas damas. Pero las cosas caen por su propio peso… y que nadie vea segundas intenciones en esta frase, que nos conocemos (bueno, algo de razón no os falta). ¿Qué esperamos si suben con falda a una mesa para bailar, si bajan desbocadas por una ladera, si están subidas a toboganes para niños o si se creen gimnastas olímpicas? Las mujeres me sorprenden cada día más. No obstante, cinco estrellas para la que se rasga la camisa con la manecilla de la puerta; esta se sale. Y no se vayan todavía, que aún hay más (cómo os poníais de ver estos dibujillos animados, ¿eh?). En esta segunda parte veréis dos escenas, a lo sumo tres, que se repiten con el anterior. Pero lo he adjuntado por otras tantas situaciones geniales. Como la de la señora que hace una inmersión en la fuente que tiene delante. Esto es muy difícil de superar. Es que se lanza como el Michael Phelps . Lo que decía, las mujeres me sorprenden cada día más.
Otra cosa destacable del video, y muy común o muy usado en las series de humor americanas (por ejemplo, en El Príncipe de Bel air), son los alaridos de orco que adornan ciertas escenas. Concretamente, la escena donde una señorita está saltando sobre la cama elástica y termina cayendo de espaldas al suelo. Me impresiona más el reclamo desde las tierras de Mordor, se oye de fondo, que la propia caída. Las mujeres me sorprenden cada día más. Pero, como dice el dicho, una de cal y otra de arena. En pocas palabras, que ahora les toca a ellos, los manitas del hogar. Y los que antes reían a mandíbula batiente, más vale que escondan el perolo bajo el ala… que vienen curvas (y no de las que tanto os gustan, guapos). Ahora haber quién se atreve a decir que las mujeres me sorprenden cada día más.
¿Con que las mujeres me sorprenden cada día más? Sería difícil escoger una escena de hombres patosos entre tantas. Lo que queda claro es que no todos pueden construir casas o arreglar cosas así como así. Lo barato puede acabar resultando caro, o… peligroso. Aún me duele a mí el ladrillazo que se lleva uno de ellos al principio del video. Los puntos no se los quita nadie. El tema es saber cuántos. Mucha comparación y mucho rollo, pero al final las aguas siempre vuelven a su cauce. Y mucha crítica y competitividad, pero los hombre no pueden vivir sin las mujeres y viceversa. Parece más hablar por no callar que otra cosa. Por mi parte, sólo decir que sí, que las mujeres me sorprenden cada día más. Y para dejar un sabor dulce en unos y en otras, qué mejor que este temazo de Kenny Rogers y Dolly Parton. Gracias a los hermanos Navarro por descubrírmelo hace ya unos cuantos años. Disfrutad de él y del día.

Qué peligro tienen algunas...