Qué importante es contar siempre con lo necesario para resolver problemas. La vida hay que vivirla al máximo, nunca sabemos lo que puede pasar, pero esto no quita que seamos prudentes. La ayuda de los demás para resolver problemas siempre va bien. Pero debemos ser cautos, no precipitarnos y saber decir no cuando quien nos quiere ayudar, con toda su buena voluntad, no está capacitado.

Lo necesario para resolver problemas.
Como los consejos hay que acompañarlos con argumentos, qué mejor ejemplo que el siguiente video. ¿Quién le iba a decir al párroco que su eucaristía tendría un inicio tan movidito? Pero claro, se la jugó con una pareja de doses y perdió. ¿Cómo se le ocurre que el señor del pelo blanco, ya entrado en añitos y falto de energía, transporte semejante cachivache? Hay que saber a ciencia cierta las soluciones a nuestros problemas, sea cual sea el nuestro, y no elegir una solución deprisa y corriendo.
Pero que nadie piense que la juventud está falta de torpeza. Al contrario, la ignorancia es atrevida. Que se lo digan al joven que protagoniza el segundo video. Este tampoco tiene claro qué es lo necesario para resolver problemas; al menos el suyo. Se ve de lejos que la va a liar. Y todo por un artículo de máquina expendedora. La que lía el amigo… Seguramente la broma le habrá salido por un ojo de la cara. Y suerte si sale sin un rasguño con tanto cristal de por medio.
Cada uno ha de saber discernir en esta vida lo necesario para resolver problemas y lo que no es tan necesario o, directamente, inadecuado. Sed felices, disfrutad del día y si debéis pedir ayuda, elegid bien a vuestro candidato. De lo contrario, haz como dice Bobby McFerrin: Don’t worry, Be Happy. Lo necesario para resolver problemas.