Suavecito, por favor. Bueno… Este primer video hace a uno plantearse si practicar deporte o no. Algunos de los golpes, sobretodo los que reciben las animadoras de fútbol americano, algunos pican, y otros dan miedo. Suavecito, por favor. Siempre está el albóndiga de turno que nos hace pensar… ¡quítate de enmedio, despiste! Pero el que es torpe, es torpe. Por si acaso, suavecito, por favor.
Aquí, en el segundo video, las tortas y los accidentes son más serios (también más espectaculares). Pero al igual que antes, hay cada albondigator de campeonato. Podemos ver situaciones y acciones que van contranatura, pero ellos, tozudos, siguen intentándolo. Venga, esquiemos por la arena; vamos, paremos un coche con las manos o rompamos diez ladrillos con la cabeza… madre mía. Suavecito, por favor.

Suavecito, por favor