Ver para creer. Sí, sí, sí. En el mundo tiene que haber de todo. Y estos, además, también se meten de todo. Coches tuneados, ropa mascachapa de pastillero broncas y lenguaje soez, agresivo y chulesco. Son unos albóndigas en toda regla. Ver para creer. Lo malo, o lo bueno para otros, es que todo el mundo encuentra tarde y temprano la horma de su zapato. Esperemos por su bien que se topen con ella más bien pronto. Lo dicho, ver para creer.

Me piro volando a la ruta del bacalao antes de que se zampen todo el material.
Y si me multan……… pues si hay que pagar se paga!!!!!!!
Y para qué le susurran a la cámara, si total le van a oir todos los telespectadores, quizás sea para darle más dramatismo al monólogo que se marca el shakespeare