Transfórmate ya. Llegamos al concesionario de coches y nos encontramos con… ¿esto? Transfórmate ya. Una cosa es estar en crisis e intentar promocionar los productos de la forma más original, pero… ¿esto? ¡Venga, hombre! Ya puestos, que cojan unas cuantas bailarinas en topless para que se restrieguen por las columnas del local, que eso también atrae al público (sobretodo al masculino, ¿verdad?). El traje está curradillo, sale un cochecito pequeño, pero cuco. Los niños seguro que acuden pidiendo: transfórmate ya.

¿Habéis visto en qué me he transformado?