¿Por qué te arriesgas si eres un torpe?

¿Por qué te arriesgas si eres muy torpe?

¿Por qué te arriesgas si eres un torpe? Cuando aprendes a montar en bicicleta es como cuando aprendes a nadar: ya nunca lo olvidas. Pero si te adentras en aguas con corrientes fuertes puedes pasarlo mal o, poniéndonos en el peor de los casos, no volver a contarlo. Con una bicicleta atípica también puede suceder cualquier cosa, pero con una como esta lo que seguro haremos será llamar la atención.

¿Por qué te arriesgas si eres un torpe?

Madre mía, la de ostias que vamos a ver hoy.

¡Cómo disfruto cuando veo a alguien haciendo acrobacias sobre una bicicleta! Es algo que nunca pude hacer y siempre envidié. No es que sea un mendrugo con las bicicletas, pero estoy más cerca del nivel que demuestran los protagonistas del video.

¿Por qué te arriesgas si eres un torpe? Cuando subimos en una bicicleta o una moto no hay que olvidar que conducimos un vehículo y asumimos un riesgo. Hay que tener equilibrio, orientación espacial de uno mismo respecto al espacio y del espacio mismo, y controlar los agentes externos que puedan interactuar cuando conduzcamos. Algunos descuidan estos detalles y pasa lo que pasa. El exceso de alcohol en sangre no es nada bueno para conducir. Puede que produzca una falsa sensación de seguridad y control, pero nada más lejos de la realidad. Si queremos asegurarnos un video de albóndigas en acción, juntemos jóvenes ebrios y vehículos, y el éxito está asegurado.

Parece que el ciclista ocasional y borracho a puesto punto y final a su noche de fiesta. Y es que si te pasas, te lo pierdes. Lo peor es que con el galletón que se acaba de regalar, también a finiquitado la noche de sus amigotes. Bueno, todos a casa o… al hospital. Además, ¿por qué te arriesgas si eres un torpe? En ocasiones veo albóndigas, pero el del siguiente video no es el caso. Este otro es, directamente, imbécil. Cuando uno tiene la suerte de permitirse un Ferrari, no es necesario hacer el loco por las calles para llamar más la atención. ¿Para qué te lo compras: para disfrutar o para fardar? Si has elegido la primera opción y te gusta correr, puedes hacerlo en un circuito. Si lo haces por lo segundo, ve despacito por los sitios para que vean bien quién conduce. De lo contrario, sólo miran el coche y no al conductor.

¿Por qué te arriesgas si eres un torpe? Menudo alcornoque, menudo torpe. La suerte de que alguien tenga estas imágenes es doble. Una para nosotros; que podemos hacer uso de ellas para varios fines. Y otra, la más importante, como prueba para los heridos que provoca el imitador barato de Michael Schumacher con sus excesos. En la carretera, cordura, por favor. Da lo mismo el vehículo que conduzcamos. La vida puede ser maravillosa. Pero si corremos riesgos innecesarios, puede ser todo lo contrario para nosotros y para los demás. Pasad un buen día y sed felices.



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