En el auto de papá

En el auto de papá, nos iremos a pasear

En el auto de papá. Corren tiempos de crisis económica y la gente no está para tirar el dinero. Una de las nuevas apuestas del gobierno español es promocionar y apostar por los coches híbridos y los eléctricos. Lo malo de esta propuesta es la autonomía de las baterías, la recarga y los puntos de recarga (principalmente). ya me veo cualquier día comprando un coche desmontado y con las instrucciones para motarlo uno mismo, en plan IKEA.

En el auto de papá

En el auto de papá.

Vamos todos en el auto de papá. Y es que hemos hecho del coche un producto de primera necesidad y, salvo excepciones, tampoco lo es. Vale que podemos viajar de forma más cómoda y desplazarnos según nuestros planes a uno y otro lugar. No obstante, somos algo impacientes y nos crispamos con el resto de conductores cuando creemos que alguien o algo entorpece nuestro avance. Para muestra un botón y, en este caso, un caracol. Cualquiera aguanta subido en el auto de papá.

La ha liado Remi Gaillard disfrazado de caracol. Si alguno de los que hace cola pretende llegar a la playa y darse un bañito, mejor que vaya pensando en una alternativa para darse el chapuzón por todo lo alto. No me extraña que hubiese acabado en la gendarmería después de arrastrarse con ese disfraz por la carretera. Seguro que en esos momentos echa de menos los viajes en el auto de papá. Nunca es tarde si la dicha es buena, debió pensar esta afable anciana. Más que dar miedo por cómo conduce, lo que aterra son sus aullidos cuando acelera. ¿A quién se le ocurrió que practicara con un kart? La única explicación que encuentro es que vaya a conducir un cochecito de esos eléctricos. De lo contrario, es absurdo. Si tiene pensado conducir un coche normal que avise cuando salga de casa.

Esto no es como ir en el auto de papá. Alguno y alguna pensará: ¿cómo les dejan conducir a esas edades? Pues están muy equivocados; estas cosas no dependen de la edad, sino de las condiciones en las que esté el individuo. No voy a discutir que se tienen más reflejos y mejor coordinación cuando uno es joven. Pero, a veces, lo que hace falta es un poco de coco para conducir y no liarla. Comprar un coche suele ser sinónimo de tener un pozo sin fondo. Seguros, reparaciones, impuestos, ITV, revisiones, gasolina. Todo es rascarse el bolsillo. Salvo, claro está, los niños de papá y ricos varios que pueden permitirse lujos del estilo Ferrari, Lamborghini y demás. Y, hablando de niños, estaremos de acuerdo que no sería normal dejar conducir a los niños. Mejor que vayan en el auto de papá.

Bueno, las opiniones son como las narices, que todo el mundo tiene una. Pero nadie puede negar que un coche, usado como es debido, te da mucha libertad. Cada uno que haga con su dinero lo que quiera y que viva según su criterio. Pero, como dicen The Communards, sin dejar a nadie en el camino. Sed felices y pasad un buen día. Cuidado en la carretera y comportaros en el auto de papá.



Artículos relacionados que te pueden interesar



2 Responses to “En el auto de papá”

  1. Seguros Automovil Baratos dice:

    buenas, solo sigo que eres el mejor y tu blog me ha encantado. La descubri hoy en google y no he parado de visitarla.

  2. Albondimaster dice:

    Muchas gracias. Tal vez no seamos los mejores, pero buscamos conseguir cero errores a la hora de navegar por nuestro site y, sobretodo, que la gente disfrute riendo y logre dejar a un lado el día a día (aunque sólo sea por unos minutos). Un saludo.

Leave a Reply