I’m gonna live till I die. Las escenas que se suceden en el siguiente video son impactantes. No obstante, si tuviera que elegir una que me haya impactado más, sin duda cogería la penúltima. Se te cruza un zumbado de estos con un arma en la mano y ya puedes despedirte. Las armas deberían estar prohibidas, sólo sirven para una cosa, para matar. Todo lo que se quiera añadir al respecto es demagogia. Lo dicho, I’m gonna live till I die.

Despacito, despacito. No sea que tengamos un accidente.