¡Toma Pac Man! ¡Cómo se le va la perola al Remi Gaillard disfrazado de Pac Man! Siempre liándola de un lugar a otro. En esta ocasión también se debe valorar a los ayudantes que le hacen de fantasmitas. Supongo que la broma del Pac Man en el supermercado les habrá costado rascarse el bolsillo, ¡qué menos! Y que en comisaría -los mismos que luego le ven por el ordenador y le piden autógrafos- le habrán vuelto a tomar declaración. Está mono con el cabezón del Pac Man… ¡qué perdido!

Vengaré la muerte de mis primos a manos de esa especie de limón con patas.