La evolución del ser humano. Hay una canción de misa que reza: “Un nuevo sitio disponed para un amigo más, un poquitín que os estrechéis y se podrá sentar…” . En este caso la cosa pinta mal. Un kilo más sobre el camión y puede que no lleguen a su destino. Pero ellos son felices unos sobre otros. Miradlos cómo sonríen apiñados sobre sus bultos.

La evolución del ser humano.
Como bien dice el anuncio de aquarius: el ser humano es extraordinario. ¿Cómo podemos discutir tal afirmación, después de ver el video que sigue con un minibakala que lo da todo? Como dice el refrán: “De padres gatos, hijos mininos”. Y este parece que ha sido precoz en lo concerniente al aprendizaje de la doctrina paternal.
Estamos ante la evolución del ser humano. Definitivamente los tiempos cambian día a día. Antes de saber hablar ya es capaz de marcarse unos movimientos cargados de estilo. Y, además, de punto en blanco con su atuendo de la ruta del bacalao. Con unas gafitas de sol negras… insuperable. Como comentaba antes, los años pasan y las personas van cambiando, evolucionando, a medida que interactúan con otros individuos y el entorno. Las pasiones o aficiones del ser humano pueden sufrir modificaciones. Pueden no, sufren modificaciones. Algunas provocan, incluso, reacciones extremas. ¿Cómo reaccionará este joven el día en que le pida salir a una chica y ella acepte? Es lo que tiene la evolución del ser humano.
Pensándolo mejor, más que salir con una chica, lo que le provocaría un estado de éxtasis brutal sería ganar algún premio en Las Vegas. Me lo imagino brincando como un cabrito tras sacar un premio en la ruleta, las máquinas tragaperras o el Blackjack. Los ojos se le saldrían de las cuencas. Sorprendente la evolución del ser humano.

Chaval, sal ahora mismo de mi casa y no te acerques más a mis hijos.
Y cuando uno ya supera la mayoría de edad apuntando estas maneras -que más que formas pueden considerarse alardes-, le importa un pepino lo que piensen los demás de sus actos y proceden según sus instintos más primarios. Aquí queda patente la evolución del ser humano. Atención al nuevo estilo de salto de valla. Eso sí, puesto hasta las trancas y… a saber de qué.
Las caras de la gente que observa desde sus localidades hablan por sí solas. Para terminar con algo de cordura el post del día he elegido una canción de Sting con estilo, elegancia y clase (vamos, que todo es lo mismo). Pasad un buen día y sed felices. Englishman in New York.