Venga, hay que ponerse las pilas. En primer lugar, he de agradecer a mi amiga Ana que me haya mandado este video (si no fuese por ella, no estaría aquí colgado; he de reconocer que no veo el programa de José Mota o, como decíamos antes, del bajito de Cruz y Raya). Tras verlo y sentir la guasa de la Blasa, decidí colgarlo… para ellas, por supuesto. Abajo adjunto al chavalín más cachondo del momento. ¡No para el fiera! El papá le hace piu y él se parte la caja. Le hace plon e idem. Plin, y casi se atraganta (por cierto, el peto de plástico del chaval mola un rato, ¿eh?). Me imagino lo que estará pensando la criatura…
Chaval, hay que ponerse las pilas y dejarse de cachondeo. Esperemos que cuando el pequeño risitas crezca y lleva algún cate a casa, el padre sea igual de cercano y comprensivo. Por desgracia, la ternura de la infancia se pierde y las relaciones acaban siendo más frías. Tampoco me imagino una comida familiar con el padre diciendo piu, plon, plin y su hijo petándose delante de los comensales. Como que no… Lo que aparece en el siguiente video es mejor no intentarlo en la oficina, y menos aún en tiempos de crisis; corremos el peligro de terminar en la cola del paro (no está el horno para bollos y hay que ponerse las pilas). Eso sí, el experimento despliega… mucho colorido.
Me gustó desde el primer momento que lo vi. Para terminar con un buen sabor de boca, os dejo un video musical deseando que cada día vivamos en un mundo más… un mundo perfecto. Para ello hay que ponerse las pilas. Pasad un buen día, sed felices y disfrutar de esta fabulosa canción de Huey Lewis & The News.

Pues habrá que ponerse las pilas.