Helados artesanales. Esto sí que son helados artesanales. Al más puro estilo de la película despedida de soltero. Pero aquello era con una bandeja y un frankfurt… bueno, no era exactamente un frankfurt. Basta de destripar la película. Quien la quiera ver que la vea, y quien no la quiera ver, que se lo imagine. Y quien la haya visto… seguro que sonríe. ¿Aún te apetece probar los helados artesanales del señor?

Pues yo sí me tomaría ahora un heladito
jajjajajajjj