Por caliente. Esto le pasa por caliente. Mucho coche, mucha planta y… poca materia gris. Toma, por caliente. Ve unas piernas y ya está babeando sobre la tapicería y el salpicadero (¿por eso se llama así?
) del coche. Será caliente… Menos mal que la barrera vengadora del parking baja en ayuda de la damisela. Zas, en toda la testa por caliente. Comercial simpático para que ellas sonrían ante la conocida debilidad masculina. Por cierto, vaya piernas… Pero se lo ha merecido por caliente.

No os dejéis humillar por esos cerdos, chicas.