Pues sí, las chicas son guerreras. Vaya, vaya. Nada justifica la reacción del amigo, pero la Barbie cotorra podría disimular un poco en el trabajo. Parece un comercial del archiconocido actimel -brebaje que, visto lo visto, sirve para todo- donde la voz estridente de la moza se oye por toda la oficina. Más de uno se verá identificado con la escena de inicio y querría también estarlo con la del final. Luego dicen que las chicas son guerreras. La joven debería hacer como ellos, que navegan por internet mirando páginas como estas, buscando vuelos y hoteles baratos para las vacaciones, entradas para el cine, teatro, conciertos… y ya puestos, mirando cosas un poquito más subidas de tono. ¿O no es así? Me encanta cuando sonríes. Cuando se trabaja en grupo es importante ser serio o algún compañero podría ofenderse. No podemos estar plantados en nuestra silla como estatuas y, como la chica del enlace, ponernos a cantar por la webcam. Si es que las chicas son guerreras. Por cierto, la colleja se la lleva con algo similar al Libro Gordo de Petete. Menudo tamaño tenía el susodicho tomo. No obstante, hay de todo. También está la profesional que soporta al imbécil de turno, intentando amargarle mientras trabaja.
Genial el momento en que lanza todo por los aires y sale corriendo, cual guepardo, a la caza del albóndiga que busca unos segundos de gloria. Definitivamente, las chicas son guerreras. Y, la verdad, a la reportera le irá bien esto de liberar adrenalina haciendo algo de ejercicio físico. Cada día alucino más con los orientales. Lo que no invente esta gente… Admiro a las personas que son tan prudentes y gozan de una paciencia infinita (como mi mujer). Pero incluso los más amables, los que parecen más correctos, necesitan liberar estrés de algún modo. Seguramente han aprendido a desahogarse con disimulo, no como esas chicas que son guerreras. Otros van picándose poco a poco, hasta que llega un momento en el que la situación se hace insostenible, y pasa lo que pasa. Pim, pam, pum, bocadillo de atún.
Ellas tienen sus cosas, no se puede negar. las chicas son guerreras. Pero nosotros, a veces, parecemos críos haciendo el tonto. ¿Qué manía tenemos con los mandos? Ya ni con el de la televisión, el del decodificador, el del disco duro multimedia lleno de pelis y series, el de la Wii, la Play… ¿Ahora también con el del aire acondicionado? Y cuanto más mayores nos hacemos peor, ¿eh? Luego decimos que las chicas son guerreras… Nada ganamos con estas actitudes. No estaría mal ser un poco más flexibles con los demás. Como dicen la siguiente artista -está como un quesito y canta como los ángeles-, no seas estúpido, si yo te quiero. Sed buenos, no salgáis cabreados del trabajo (no merece la pena, es sólo eso, trabajo) y tened un buen día.

Las chicas son guerreras