Y luego le dirá: sabes que lo hago desde el cariño. La leche que le arrea la jamona con la bandeja metálica es terrible. Ya no vale eso de sabes que lo hago desde el cariño. Con sólo decir que al tirantitos se le cae la caja de cereales de las manos al instante… Eso sí, la venganza es buenísima. Me recuerda a la palmadita que le propinó un amigo a otro cuando estuvimos en el verano de 2009 en Londres, en una despedida de soltero. Ahí faltó decrile eso de: si ya sabes que te quiero. Pero esa es otra hitoria… Además, no había tartazo al final, sino revuelta agresiva de Ewok (un día, si me dejan, colgaré el video y lo entenderéis). Espero que el agredido comprenda la espectación que provoca esta situación y no necesite decirle: sabes que lo hago desde el cariño.

Nuestra relación es distinta, ¿verdad, cariño?
La palmada que le da el amigo casi le dobla el espinazo. Parece la guerra de los Rose. Qué animales!