Y nunca mejor dicho. Porque la panda que viene, tanto en el primer como en el segundo video, no tiene desperdicio. Estarán contentos los de urgencias con ellos. Menuda forma de usar los diversos objetos de la naturaleza y del moviliario urbano para destrozar sus genitales. Y, a modo de colofón, sacan al albóndiga de turno con su hijo recién nacido entre los brazos, como diciendo: fíjate la de piñazos que he recibido en mis partes y no me he quedado estéril.

Best moments for idiots.
Bueno, aquí lo tenéis, el primero de los videos Best moments for idiots. Yo aviso de antemano, para los delicados con estas cosas, que hay tortazos de campeonato (como el que salta de un árbol). Todos los golpes tienen lo suyo, pero el que salta por las escaleras que presentan una pendiente pronunciada y golpea sus testículos con la barandilla de hierro… Ese duele un poco más, ¿verdad? Los hombres sabemos de lo que hablamos. Hay en la red quien titula el video como: el cascanueces. ¿Por qué será?
Los protagonistas del siguiente video son los pioneros, los originales, quienes comenzaron esta moda loca de hacerse daño de las maneras más absurdas. Cómo no, hablamos de la tropas conocida como Jackass. Estos sí que han dejado un buen legado de Best moments for idiots. Aquí ya no se andan con chiquitas; aquí los tortazos, las caídas, los madrazos y demás son de campeonato. ¿Que no me creéis? Pues mirad atentamente. Y agárrense, que vienen curvas. Y de las buenas… Cuando mezclan momentos arriegados con animales salvajes ya se les ha ido la cabeza. Hacen cada locura. Best moments for idiots.
Tela marinera, ¿verdad? Aquí no hay duda de que estamos frente a un auténtico Best moments for idiots. Si es que lo que no pase en América… Y quien también tenía tela marinera es el que despide el post del día: James Brown. Un virtuoso del ritmo, un sex machine. Nadie como él para dejar un aire fresco para el final del post; que falta nos hace hoy. Sed felices, disfrutad del día y de este tema: Living in America. Best moments for idiots.