Cuando llega el verano parece que algunos pierden la cabeza; el mundo está loco. No es posible que pasen cosas como la siguiente noticia (es absolutamente original y recortada de un diario); o al menos no deberían pasar. Ya no es imaginarse la cadena de situaciones que se dan, sino intentar imaginarse al presunto agresor explicando su fantasiosa historia ante el juez. Increíble de todas, todas. El mundo está loco.

El mundo está loco.
Para fliparlo. Dice que la penetró involuntariamente. No, si lo malo de estas cosas es que existen personas que viven y ven la sociedad de una manera radicalmente opuesta a la de la mayoría de la gente. Como lo que podemos ver en un evento deportivo. ¿Qué harías si te toca en el abono del fútbol o del baloncesto un fanático de esos que no paran de chillar, bailar y moverse como un energúmeno? Con el siguiente video podrás hacerte una idea de lo que quiero decir. Cada vez estoy más convencido de que el mundo está loco.
No puede estar todo el partido así. De lo contrario, es para aborrecerlo. Haría falta una paciencia infinita. Además, seguro que los jugadores tampoco se sienten cómodos con alguien gesticulando y haciendo de loco-gogó desde la grada. ¡Ay! Qué distinto es ver a esto o a una animadora como Dios manda.
Desde luego, el mundo está loco. Los chicos intentan todas las artimañas posibles para engatusar a las muchachas. La caza indiscriminada se da en multitud de ocasiones con las extranjeras, más concretamente con las que no dominan el idioma. Nos ven amables y joviales. Pero en el fondo, la mayoría, somos unos depredadores desalmados. No obstante, algunas tienen cómo defenderse. El mundo está loco.
Bueno… éxito asegurado (al menos entre el sector masculino). Si es que el mundo está loco. ¿Y si fueran siempre ellas las que nos dejaran boquiabiertos? Ya lo habéis visto. Es menos común, pero la excepción confirma la regla. Y para demostrarlo, de nuevo, está la joven del siguiente video. Ella, ni corta ni perezosa, se entierra bajo su toallita con el bikini y espera cual depredador la llegada de una gaviota ilusa. Le pone algunas migajas de comida y cuando está por la labor… ¡zas! La captura sin piedad. Mirad, mirad cómo la engancha del cuello. No me sorprende que la gaviota se quede paralizada pensando… quietecita, a ver si me suelta.
Por suerte la cosa no llegó a mayores y cada cual siguió con su camino. De algo estoy seguro; esta gaviota antes pasará hambre, que se acercará a la toalla de alguien. ¿Porqué no usarán estas técnicas para cazarnos a nosotros en la playa? Ahorraríamos tiempo, se mire como se mire. Si levantara la cabeza el genial Félix Rodríguez De La Fuente… Hoy nos despediremos con algo de alegría y música de la que hace mover el esqueleto, con un tema genial: Footlose de Kenny Loggins. Pasad un buen día… aunque nos topemos con que el mundo está loco.