Menudo elemento el Ferras. Casi treinta años de prisión por matar a otro bala perdida. Y todo por una broma. Es seguro que nos vemos en el infierno. Si es que las cárceles están para algo. El problema es la justicia o la propia ley, que muchas veces está hecha a la carta. Volviendo al tema de este pobre desgraciado… al final saluda a una tal la Mimosa y parece ponerse más cachondo que Rocco Siffredi con una veinteañera (hace ruiditos oscenos y saca la lengua como una vaca rumiando). Nos vemos en el infierno. Pues nada, Ferras, a disfrutar en la ducha de la trena con los fornidos y cariñosos ositos, porque lo que es con la Mimosa va a ser que no… por albóndiga. Lo dicho, nos vemos en el infierno.

¡Vaya mundo! Lo que hay que ver por ahí
Un poco largo